DeRose ArtCompany
Subido por Sede Decana | en Actividades culturales, Alta performance, Fotos | Subido el 21-02-2012
Ingredientes para 1 litro:
Agua ½ lt.
Leche ½ lt.
Cardamomo 5 semillas
Canela 2 unidades
Azúcar 6 cucharadas de sopa
Té negro 3 tres cucharadas de sopa
Jengibre rallado ½ vaso
Modo de hacer:
Hervir el agua y adicionar el jengibre, el cardamomo y la canela.
Agregar la leche y hervir nuevamente.
Quitar del fuego y colocar el té negro, para infusión cerca de 3 minutos.
Colar y por último adicionar el azúcar.
Parecido a la que uno experimenta antes de irse a dormir, después de un día muy ajetreado, el clima de fin de año se percibe en todas partes. Es casi imposible abstraerse de la particularidad de estos días, cargados de una excitación última antes del descanso anhelado.
¿Cuál es la diferencia entre este fin de semana y los otros, para alguien que el lunes retorna a su trabajo como siempre? ¿Por qué surge la necesidad de proyectar el año que viene? ¿No podría ser simplemente una extensión sin cortes del período que pasó? Podrá parecer desde algo mágico, hasta un fenómeno de turbamulta para el que no indaga más profundamente en la raíz de estas festividades.
Según explica el escritor Mircea Eliade en su obra El mito del eterno retorno, desde el nacimiento de las sociedades primitivas, el año nuevo estuvo ligado a la abolición del tabú de la cosecha, que de esa forma se proclama comestible e inofensiva para toda la comunidad. El año nuevo reviste el simbolismo de garantizar la perduración de la vida en ese grupo, motivo más que suficiente para el festejo y la proyección de lo que vendrá.
Estamos indudablemente ligados a ese pasado cíclico, aunque nuestras actividades en muchos casos hayan dejado atrás el ritmo circular de la naturaleza. El día y la noche tienen una influencia tangible sobre nosotros, así como los ciclos lunares y la proximidad del sol…
Tal vez por todo eso sea difícil sustraerse en estos días a la tentación de moldear el próximo calendario, de proponerse desafíos y atar los cabos sueltos que quedaron para el final, si bien ese final es sólo el comienzo de una nueva etapa, y probablemente el mismo sol nos despierte mañana con la sensación celebratoria de un año a estrenar.
Profesora Yael Barcesat
El silencio que sucede a los acordes
no tiene nada que ver con un silencio corriente:
es un silencio atento, es un silencio vivo.
Alexis, o el tratado del inútil combate, de Marguerite Yourcenar
El vacío posterior a la vibración de los sonidos y ultrasonidos es lo que posibilita su asimilación. En el ády ashtánga sádhana, la práctica básica de SwáSthya Yôga integrada por ocho partes, se vocalizan primero los kirtans, luego los japas y en ese momento se hace el breve silencio, que no es simplemente una interrupción de las vibraciones sino un momento para tomar conciencia de cómo éstas continúan manifestándose en el organismo.
En la sexta parte del ády ashtánga sádhana, el anga ásana, los pasajes de una técnica corporal a otra son sucedidos por la permanencia en inmovilidad en la posición, pero esa aparente inmovilidad está poblada de movimientos internos: la respiración coordinada, la mentalización, el tacto interno de la circulación de la sangre, de la bioenergía. De la misma forma, el silencio posterior a los mantras está habitado por el eco de la vibración, que se abre camino hacia las regiones más profundas.
La inestabilidad de la conciencia es equiparable a un niño, todo el tiempo buscando diversión y dispersión. Al vocalizar mantra es como si lográramos captar la atención de ese niño con una melodía que lo sosiega… sólo que cuando la música se acaba, la inquietud tiende a retornar. En el silencio posterior a los mantras es cuando descubrimos que, tal vez, nuestra conciencia elija permanecer estable unos instantes más, incluso en el silencio desprovisto de toda atracción puntual.
Del libro Mantra, vibración infinita de la Profesora Yael Barcesat
Queridos amigos, como Presidente de la Federación del Método DeRose de Buenos Aires, quiero hacerles llegar un especial saludo de fin de año, en nombre de todos los que somos parte de esta querida institución.
En nuestra vida marcamos períodos de tiempo que nos sirven como referencia para hacer balances de lo ocurrido y proyectarnos hacia el futuro mediante metas y deseos, que nos estimulan a mejo …rar, construir y desarrollarnos individual y colectivamente. Esa es nuestra tarea de cada día.
El 2011 fue un año de cambios, modificaciones, organización y construcción de una fuerte identidad que se continúa afirmando como tendencia entre aquellos que se identifican con una propuesta de calidad de vida y alta performance. Entre los principales logros de este año quiero destacar una nueva generación de instructores y la inauguración de nuevas Asociaciones y escuelas del Método en Martínez, Córdoba y Mendoza.
De esta forma, en el aspecto profesional, el Método se encuentra a la vanguardia, generando emprendedores que llevan adelante sus propios proyectos
La columna vertebral de nuestro trabajo se basa en la obra y el pensamiento del Comendador DeRose, un verdadero estudioso de las conductas humanas e intuitivo pensador, que ha generado una verdadera Cultura, con raigambre en milenarias filosofías, que permite al hombre ampliar su conciencia, ser más libre y generar una vida que incida positivamente en su entorno.
Así lo sentimos, por ello trabajamos y en el próximo año nos brindaremos para continuar trabajando en pos de un ideal que se refleja en esta expresión: “Cambiá el mundo, empezá por vos”.
Todo esto es posible gracias al esfuerzo de muchos y la colaboración de todos. Por ello, gracias DeRose, gracias a todos los Directores de escuelas, a los instructores y un especial agradecimiento para el principal capital de nuestra entidad: nuestros alumnos.
Con cariño,
Edgardo Caramella
Presidente de la Federación del Método DeRose de Buenos Aires